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Siku

El siku nos remonta a la tierra, los paisajes de montaña.

Puede ser una tenue brisa o tener la fuerza del huracán. La calidez del viento Zonda o la frialdad de un viento sureño.-

La dualidad y el centro son aspectos presentes cuando se comparte una melodía entre dos grupos o personas.

Cada uno es indispensable para completar la melodía, pero al mismo tiempo necesita al otro, su contraparte.

Este compartir es un compartir creativo. Se genera una energía especial y hermosa.

Tocar siku produce un cambio en nuestro campo energético. Esto está relacionado con el intenso trabajo de nuestra respiración.

La hiperventilación puede llevarnos a estados especiales, sumándose los sonidos de este instrumento ancestral.

Hay una gran cantidad de tamaños que forman una familia muy completa, cada tamaño tiene un nombre propio y su sonido característico.


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 Pablo Salcedo : : info@pablosalcedo.org Pablo Salcedo